Un repaso a mi 2018

Este año tuve un cambio vital importante que vino dado por una combinación de circunstancias y tras un par de meses de conversaciones, terminé mudándome en Junio a A Coruña para trabajar en Zara.com. Así que cuando estuve repasando hace unos días los objetivos del año anterior, pasó lo que era de esperar, que fue bastante fiasco:

En Coding Stones como muchas otras empresas (aunque jamás nos constituyéramos como una), no conseguimos llegar y superar el tercer año de vida. Con las reglas de juego que nos marcamos sabíamos que era un modelo difícil, exige a los socios estar muy alineados y cuesta horrores vender a los clientes. Para mí haber formado parte de esta banda-cooperativa fue una experiencia que me hizo crecer en muchos aspectos, resulta imposible no tener morriña de mis exsocios de vez en cuando.

Respecto a Outreach Tool una de cal y otra de arena. El software tras la reescritura es mucho más extensible y pude ir implementando cambios y mejoras más fácilmente, aunque con mi cambio profesional se quedaron bastantes cosas en el tintero, principalmente relacionadas con temas del rediseño de UI. Ahora mismo la evolución (y explotación) del software está un poco en el limbo, quizás puedan seguir haciéndolo otras personas.

A pesar del parón en febrero por la lesión de una costilla flotante durante una sesión de guanteo, los primeros meses del año tuve una muy buena rutina de entrenamiento y empecé a sentir que (además de mantenerme bien físicamente) técnicamente mejoré bastante. Pena que con el lío del cambio de ciudad no reservé apenas tiempo para buscar un gimnasio en el que seguir aprendiendo, finalmente en noviembre encontré uno que pintaba muy bien, aunque aún he ido muy poco.

En 2018 no hice charlas como tal, sólo la que preparé con la excusa del lanzamiento del curso de Codely de BDD con Cucumber. Facilité coding dojos en el trabajo y en la CommitConf, además del Global day of Code Retreat en Coruña. Experimenté con el formato screencast y me moló bastante. Pero apenas escribí 2 posts en el medium de Coding Stones, este me gustaría escribir más. De nuevo formé parte de la organización del Startup Open Space Zaragoza.

Lo de sacar un DNDzgz como PWA quedó en un fail total. Tengo una versión funcional desplegada que les pasé a un puñado de amigos pero le faltan afinar muchas cosas, así que por el momento se queda como otro petproject que iré tocando cuando me de el puntazo de mejorar algo.

Y bueno, ni mucho menos fue un objetivo, pero algo tendré que contar de Zara.com. Llegué con la idea de dedicar la mayor parte de mi tiempo a hacer producto e involucrarme hasta la cocina en todo lo que me dejaran y fuera capaz respecto a ello. Esto es que no quiero sólo desarrollarlo, sino estar desde las fases de conceptualización y aterrizaje hasta el aprendizaje de tenerlo en producción, y acompañar en hacerlo crecer y evolucionarlo. En el camino estoy haciendo variedad de trabajo, yendo desde cuestiones puramente técnicas hasta temas más relacionados con producto o gestión, así que no me aburro ;)

Como de costumbre, más cosas del año y sin ningún orden en particular:

  • Leí mucho este año, pero casi todo fueron libros técnicos.
  • Estuve unos días en Roma.
  • Repetí participación en Movember.
  • No fui a tantos conciertos como en los últimos años, pero fui a un buen puñado.
  • Fui a algún partido a la Romareda y a Riazor (aunque no pudo ser al Depor-Zaragoza).
  • Pude asistir a BilboStack, From The Trenches en Donosti, NOS Day y XantarJ en Santiago, Software Crafters Madrid y Monitoring Day en Zaragoza.
  • Vi un par de veladas de boxeo y me quedé con ganas de ir a alguna grande.
  • Por avisado que fuera, me sorprendió lo masificada de la noche de San Juan en Coruña.
  • Volví a tener vértigos.
  • Colaboré (poco) con la fundación canem.
  • En verano hice unas vacaciones típicas aragonesas: costa daurada y fiestas del pueblo.
  • Al fin vi el Guernica de Picasso.
  • Montamos un eventito con Cachirulo Valley.
  • Hice un curso de product owning con las buenas gentes de Makoto.
  • Sobreviví a 3 bodas.
  • Vanessa también se vino a vivir a Coruña.
  • Me hicieron una fiesta de despedida sorpresa que lo moló todo.

Objetivos 2019

  • Patear la zona noroeste de la península. Tanto zonas costeras atlántica y cantábrica como visitar ciudades y pueblos más hacia el interior; son zonas que apenas he tenido oportunidad de conocer.
  • Colaborar con grupos locales a través de talleres, coding dojos… Ya tengo algunas cosillas medio apalabradas con varias personas que organizan iniciativas por aquí.
  • Conseguir tener una rutina de entrenamiento similar a la que tuve los primeros meses de 2018 para al menos recuperar técnica y aprender trucos nuevos.
  • Escribir una media de un post al mes. Llevo un tiempo en el que me apetece escribir sobre varios temas sobre los que voy trabajando, pero aunque no sean temas muy sesudos sé que me cuesta horrores y termino no dedicándole tiempo.

Respecto a mi actual trabajo, más que marcarme objetivos lo que tengo son retos. Retos que me resultan muy interesantes para este 2019, junto a varios que se avecinan en el horizonte y otros que seguro que irán surgiendo.

¡Feliz an nou!

El juego de la vida en la Commit Conf

En Junio se acababa la fecha límite para enviar propuestas a la Commit Conf, el viñarock del software (evento organizado por las mismas personas que Codemotion hasta 2018). No me apetecía proponer una charla, más a tanto tiempo vista celebrándose en Noviembre; pero finalmente me animé a enviar una propuesta de coding dojo para practicar TDD y pair programming a través del juego de la vida de Conway.

Tuve bastantes dudas en hacerlo: Lo propuse en una ocasión en un evento de agile y no cuadró, así que no tenía claro como encajaría en un evento más técnico pero un tanto generalista. Sólo había participado/facilitado coding dojos en eventos pequeños. La kata da más juego con más tiempo, a partir de 4 iteraciones o así suele haber más mezcla y se va observando mucha evolución en las soluciones. Y que podía ser un fail tanto por soledad como por superpoblación ;).

Así que procuré poner una descripción para todos los públicos y finalmente la aceptaron.

Aunque es una kata que había practicado bastante y la había facilitado en un par de code retreats la prefería rodar. Tuve la oportunidad de hacerlo en un coding dojo interno con compañeros de Zara.com, y me tomé como cierto rodaje las 2 primeras iteraciones en el Global day of Code Retrat de A Coruña.

De modo que pude acortar y refinar un poco la pequeña presentación para ayudarme a contextualizar, ya que suponía que habría gente que nunca habría participado en un coding dojo o hubiera utilizado katas como ejercicios de práctica deliberada.

Y mientras que en los code retreats prefiero ir improvisando constraints dependiendo de lo que se va viendo en cada iteración. En este caso como no había mucho tiempo ni margen de maniobra, preferí llevarlo preparado en la presentación.

Siendo el segundo día del evento y a primera hora de la mañana había alrededor de una treintena de personas. Y que en general vi a la gente muy concentrada en el ejercicio, mucha comunicación entre pares y tríos, personas desconocidas relacionándose entre ellas, gente descubriendo el testing automático o haciendo sus pinitos con TDD, programando en distintos lenguajes…

Como anécdotas os diré que yo tenía que gritar para dar instrucciones y a veces me sentía ignorado (eso que no tengo mal volumen de voz), y que uno de los fotógrafos de la organización me preguntó si era algún tipo de concurso al ver a todo el mundo tan engorilado.

Así que, aún más acordándome de mis dudas en Junio, al acabar me quedé con un buen sabor de boca :).

Un repaso a mi 2017

Vuelta al ejercicio de pensar en lo que dio de sí el año, enfrentarlo respecto a los objetivos auto-propuestos en el enero anterior y plantear algunos nuevos para este que acaba de empezar. Así que vamos a ello.

Con Coding Stones trabajamos en un par de productos bastante grandes; o al menos bastante más grandes de lo que podríamos haberlo hecho individualmente como autónomos. Aparte de mucho trabajo en el backend, tuvimos que seguir poniéndonos las pilas en el frontend para tener un flow similar al de back. Durante el año también salieron algunas formaciones y acompañamientos sobre cuestiones metodológicas y temas de arquitectura/testing en frontend. Además a finales de año grabamos varios cursos con los amigos de Codely TV. Así que hemos conseguido la continuidad que nos habíamos marcado.

En OutreachTool hemos conseguido tener una aplicación web que nos ha permitido hacer varias consultorías evitando usar las hojas de cálculo que tan dolorosas resultaban a mis compañeras. La segunda mitad del año nos centramos más en automatizar el delivery final (generación de KPIs como presentación, informe…) que en mejorar la experiencia de uso de la herramienta, así que el reto para este año es ese, que consultores que no estén relacionados directamente con la empresa empiecen a usar la herramienta. Así que objetivo cumplido, pero igual un poco a medias.

Aunque he vuelto a jugar a fútbol, aún sigo arrastrando muchas molestias de mi lesión en el cuádriceps, así que me lo estoy intentando tomar con calma. Sí he conseguido una rutina relativamente buena yendo a entrenar a boxeo, creo que técnicamente se va notando.

Además de organizar el Startup Open Space Zaragoza, estuve en eventos varios: BilboStack/ElComité, T3chfest Leganés, meetup de DevScola, Lechazoconf, UXSpain, Pamplona Software Craftsmanship, TheAntiEvent, Barcelona Software Craftsmanship, Women Tech Makers, Codemotion Madrid… en alguno de ellos contando cosillas sobre Clean Architecture, Jobsket, alternativas a las estimaciones y JS/testing.

También tocaron algunas visitas a Valencia, Madrid y Barcelona por trabajo. Aprovechando una boda, conocí Mérida. Empalmé un par de semanas de vacaciones entremezclando mi pueblo, unos días de playa y una visita a Mallorca donde pude conocer a parte de la comunidad agile balear, así que sí hice vacaciones de verdad.

Donde más he fallado ha sido en los proyectos más personales: para experimentos varios hemos usado Mosica pero nunca me puse en serio en la versión 2, por contra a final de año le he estado dedicando tiempo a otro side-project. Estuve hablando la posibilidad de mentorizar a un dev, pero finalmente no fuimos capaces de darle forma a cómo hacerlo y se terminó diluyendo; sigue siendo algo que me molaría hacer, pero esta vez no me lo voy a plantear como objetivo, y si surge genial.

Y de nuevo, ahí va un popurrí desordenado:

  • He conocido alguna persona que vale muy mucho la pena.
  • Sin seguir siendo un gran lector, volví a leer bastante y variado: Técnicos, relatos, ensayos, filosóficos, novela…
  • En algunos viajes he podido ir viendo a un buen número de amigos y amigas.
  • Seguimos con la buena costumbre de caballeretes de juntarnos casi todas las semanas a cenar.
  • Estuve con varios amigos un finde de Pirineos Sur.
  • Además de nuevo pude pasármelo genial en un buen puñado de conciertos.
  • Vi nacer MulleresTech y disfruté de su primer evento.
  • Han empeorado mis resacas, por eso voy saliendo menos o con el freno más echado.
  • Me invitaron al Calderón y a San Mamés.
  • Una vez más participamos en Movember.
  • De las tripas, sigo parecido.
  • Seguí un curso de escritura creativa… pero no practiqué.
  • Cambié de gimnasio, creo que acertadamente.
  • Volví a ir de escalada.
  • Fui escribiendo en el medium de Coding Stones y muy poco aquí.
  • Volvimos a estar unos días de retiro en Alcañiz.
  • Empecé a trabajar en una nueva versión web del DNDzgz.
  • Este final de año (e inicio de 2018), he estado preparando un pequeño evento con Cachirulo Valley.

Objetivos 2018

  • Afianzar Coding Stones. Después de este año de continuidad, creo que hay que terminar de demostrar la sostenibilidad de nuestro modelo. Tenemos algunos leads muy interesantes, pero hay que concretarlos y ver qué tal siguen saliendo las cosas.
  • Reescribir parte del core de OutreachTool, hay que pagar deuda técnica para poder aumentar la velocidad de desarrollo y soportar mejor los cambios que vamos a introducir. Ahora mismo este es nuestro principal impedimento a nivel de producto.
  • Como comentaba más arriba, mejorar la UX de OutreachTool para hacer que el software lo puedan utilizar consultores externos.
  • Por razones varias terminé el año algo cansado de preparar e impartir charlas, al menos ahora mismo no me apetece nada hacerlo próximamente. Así que para este año me he propuesto dejarlo bastante de lado, quiero escribir más y probar algún formato diferente. Quizás el podcast, llevo ya un par de años pensando en hacer algo.
  • Mejorar, o al menos dar continuidad, la rutina de entrenamiento. Y si empiezan con los interclubes, quizás participar en alguno.
  • Lanzar el nuevo DNDzgz como PWA en el próximo par de meses.

Tengo más ideas que me gustaría llevar a cabo este año, pero no me las quiero poner como objetivos. En realidad son varias cosas que me apetecen mucho hacer pero o bien no quiero meterme ninguna presión, que ya está bien con lo que hay, o dependen principalmente de cuestiones bastante ajenas a mi control.

¡Feliz an nou!

LechazoConf 2017: De cuando íbamos a poner patas arriba el sector recruiting

"Un fracaso y un éxito" era el hilo conductor propuesto por los organizadores de la LechazoConf para las 12 charlas (6 largas y 6 cortas).

Sin tener muy claro si sería de interés, envié una propuesta de charla corta para hablar de la experiencia de los cerca de 5 años de Jobsket: De cuando íbamos a poner patas arriba el sector recruiting. Hacía ya unos años que tenía la espinita clavada de no haber intentado recapitular y compartir lo ocurrido y aprendido en ese tiempo, así que visto que encajaba bastante bien en la temática me animé a ello.

Tenía claro que iba a centrarme sólo en el fracaso de no ser capaces de sacar esa empresa adelante. Y si tenía que haber algún éxito, quizás sería todo el de aprendizaje que tuvimos en esa aventura.

La preparación y ejecución de la charla fue un poco complicada para mi, en el propio evento y unos días antes iba bastante bajo de energía. Así que me quedé bastante satisfecho con el resultado y con el feedback recibido, de todos modos critiquen ustedes.

Agradecimientos:

  • A Félix por darme el último empujón para que enviara la propuesta.
  • A la organización por la confianza al aceptarla.
  • A la gente de Autentia Media gracias a quienes, como de costumbre, podemos revisar y disfrutar videos de lo ahí contado.
  • A Alba, Esther y Leticia por hacerme un hueco en los trayectos Madrid-Valladolid-Madrid.
  • Al resto de ponentes, asistentes, organizadores y patrocinadores con los que tuve oportunidad de charlar y pasar buenos ratos.

Céntrate en buenas prácticas y metodología

El domingo por la mañana, con eso de que no me desperté con resaca, me leí la Bonilista: 10 cosas que me hubiera gustado saber cuando empecé en esto.

Mientras me estaba preparando la comida, empezaron a rondarme por la cabeza algunas cosas que le hubiera dicho a mi ingenuo yo de veintipocos. Así que me puse a tuitearlas con #10consejosdeviejos, puede que algunas quedaran un poco como frases de autoayuda.

Una de las que primero me salió, por lo evidente que me parece ahora, fue:

Pareciéndome algo muy de cajón, me sorprendió que tuviera bastantes RTs y FAVs. Y recordé vagamente una parte de un post de Martín Pérez de cuando yo aún tenía veintialgo: ¿Qué te hace falta para ser el mejor programador del mundo?.

...
Demasiadas preguntas abiertas para el especificar un buen programador. Me voy a permitir hacer un paralelismo para explicaros mi opinión. Personalmente, a mi, me gusta mucho jugar al fútbol. Hace muchos años, era un fenómenos físicamente, aunque está mal que yo lo diga :-) En fin, que aunque era un tirillas, aguantaba jugando al fútbol cinco horas seguidas si me ponías. Con los años, he ido perdiendo condición física. Es lo que tiene la mala vida. Pero lo cierto es que mi juego siempre fue mejorando a medida que ganas fuerza, potencia, pero sobre todo... experiencia. Lo malo es que llega un momento en el que te vas haciendo cada vez más mayor y echas en falta poder llegar a ese balón, poder adelantar a alguien en carrera con un autopase, o simplemente poder echar una carrera sin tener que parar cinco minutos a resoplar (que sería lo más aproximado a mi juego actual, y eso en caso de que realmente pudiese echar una carrera :D)

Con la programación me pasa un poco lo mismo. Hace diez años me atrevía con lo que fuese. Que si ensamblador, que si C, que si probar a crackear algo, que si hacer un motor 3D, que si una demo, que si esto, que si lo otro. Si había que estar días y días al ordenador escribiendo sin parar, no había problemas. Ahora mismo, bueno, cuando llevo más de una hora ya empiezo a flojear bastante. Sin embargo, creo que ahora soy mucho mejor programador que antes.
...

Supongo que lo recordé por ese símil con el fútbol, ya que uno también es aficionado a jugar y ha visto como ha ido evolucionando su forma de hacerlo. Igual que en tiempos también era el típico que centraba su aprendizaje en conocer todo lo que podía de lo último que salía: frameworks, librerías, bases de datos... por verle una aplicación más inmediata pudiendo ponerse a cacharrear enseguida.

Poco a poco la cosa fue cambiando, centrando el grueso de mi esfuerzo de aprendizaje en mejorar mi forma de trabajar: buenas prácticas, metodologías, técnicas... y no sólo refiriéndome al código; mientras que para aprender sobre tecnologías concretas me he vuelto bastante reactivo, sólo las estudio a fondo cuando veo que las vaya a necesitar.

No sé si es una fase por la que todos más o menos pasamos, pero mi percepción es que este es un patrón muy habitual.